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Lucía e Isaac, en la hoguera de confrontación más explosiva: «Caperucita se ha comido al ‘Lobo’»

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A Lucía, el ‘Lobo’ le ha salido rana. La gaditana e Isaac entraron a ‘La última tentación’ convencidísimos de que su relación superaría la aventura caribeña. Repitieron hasta la saciedad que entre ellos sobraba confianza, prometieron que ninguno caería en la tentación. Pero poco le duraron a él las buenas intenciones de serle fiel a su novia: a escasas horas de llegar Bela a Villa Playa, ya se estaba dando el lote con la tentadora; y tal y como se vio en el último programa, el arrepentimiento no entra en sus planes. Sí que quiso Isaac darle explicaciones a su todavía pareja, por lo que pidió una hoguera de confrontación que ya se intuyó calentita solamente con los dos minutos emitidos la semana pasada. Por fin, esta noche, la trama más salseante del formato ha terminado de explotar en la séptima entrega.

Lucía e Isaac se han reencontrado en un enfrentamiento en el que ‘Lobo’ se ha comportado más bien como un corderillo. Ante las palabras bonitas que le ha dedicado su chica («falso» y «mentiroso», las más suaves), el catalán solo ha sabido defenderse con una justificación con menos cimientos que la Torre de Pisa. «Vine separándome del grupo, he estado día sin juntarme con ellos para no molestarte. La culpa es mía por autoconvencerme. Te quiero muchísimo y me aportas cosas super buenas. He dejado todo por ti, me he ido a Puerto Real por estar contigo. A mí mismo me decía “quiero estar con ella”. Y eso es lo que me ha quemado, porque realmente no llego a sentir eso». Sobresaliente en victimismo para Isaac.

Como se veía venir, Lucía se ha encendido al oírlo. El meme de «farsa ere» de su anterior edición ha digievolucionado a «farso ere», echándole en cara cómo ha repetido los mismos patrones que en su ruptura con Marina. «¡Le pasa eso con todas, y así va cambiando de una a otra. Me dio exactamente las mismas explicaciones, calcadas!». Aparentemente el muchacho no solo es un guionista mediocre, también tiene poca imaginación para cortar con sus parejas. Propósito de ablandarla no conseguido; la concursante ha seguido con los reproches. «Él me pidió que confiara. Yo lo he defendido en la casa por encima de todo el mundo. He tenido un broncón gordo con Bela porque venía a machete. Me he echado encima a todo el mundo. Y ahora me tengo que tragar mi orgullo», ha remarcado. De paso, ha aprovechado para lanzarle una pullita a Manuel cuando Lucía le ha recordado que su ex lo tenía bien calado, aunque ella enseguida ha saltado a defenderlo. «¡Te lavas la boca antes de hablar de él. Lo he puesto como un trapo, y a pesar de todo ha sido el que me ha estado cuidando!». Quién lo hubiera dicho hace un año.

A falta de tensión, Sandra Barneda ha añadido alguna dosis más preguntándoles por sus sentimientos. Isaac ha repetido discurso. «Te quiero mucho. Mi objetivo era no hacerte daño. He estado apenas sin relacionarme con el grupo porque no vieras cosas que te fueran a molestar. Tuve un montón de tiempo para pensar, y no me reconocía. Entró Bela, me sentí atraído por ella, y eso fue la guinda del pastel. Pensé que si me sentía así, no podía estar enamorado, y que me estaba autonvenciendo para seguir contigo y estar juntos». Lucía, por su parte, ha sacado a relucir su faceta ‘girlboss’. «Quien ya está muerto no puede volver a morir. Y aquí, el año pasado a mí ya me mataron. No creo que esté enamorada. Cuando vimos las imágenes, lloró más Marina que yo. Me alegro de no haber perdido mi vida y mi tiempo con alguien que no merece la pena».

El desenlace del careo ha sido la crónica de una muerte anunciada: los dos han decido abandonar ‘La última tentación’ libres como el viento. Isaac queriendo darle un final que ni ‘El diario de Noa’. «Te quiero, has sido una persona muy importante. Espero que todo te vaya muy bien, porque te lo mereces», le ha deseado a su ya ex. Ella le ha dado una última bofetada sin manos. «Me siento libre, tranquila. Conmigo no puede nadie. Mejor sola que mal acompañada. En esta relación ha sido Caperucita la que se ha terminado comiendo al ‘Lobo’».

Definitivamente, esto ya lo hemos vivido en el formato. De vuelta a la Villa, ha sido Manuel quien se ha despedido de Lucía con toda la pena, como un año atrás lo hizo Isaac. «Me vas a tener para lo que tú quieras, porque esto me ha dolido como si me lo hubieran hecho a mí. Es la primera vez que siento como si me pusieran los cuernos. Me alegro un montón de haber coincidido contigo aquí. Te quiero y te voy a querer siempre». ¿Se cierra el círculo? Con esta gente nunca se sabe.

Saldar cuentas pendientes
Lo malo de finiquitar la trama más potente de la edición es que el interés por el resto de asuntos pendientes cae en picado. Los ‘círculos de fuego’ definitivos de Lester, Christofer, Alejandro y Roberto también han formado parte de esta séptima entrega. Y con ellos, muchas emociones y alguna despedida más.

El segundo gran momentazo de la noche después de la hoguera de confrontación ‘Lobucía’ lo ha protagonizado una de las parejas más cañeras de la ‘La isla de las tentaciones 2’. Lester se ha vuelto a ver las caras con Marta Peñate, la que fue su pareja durante más de 10 años, hasta que la aventura en el paraíso acabó por dinamitar una relación más tóxica que el arsénico. Año y medio después de terminar, la dinámica entre ‘Gepetta’ y Pinocho sigue siendo un ni contigo ni sin ti de manual, aunque después de cruzar reproches y dardos a colación de la actual pareja del canario, Patri, se han sacado todas las espinitas de rencor. Con nueva ración de llorera incluida y un «te quiero, tonta», de regalo, se han dicho adiós (otra vez). No sin antes Marta una de sus frases icónicas. «Pinocho, te convierto en un niño de verdad».

El siguiente encuentro ha sido Alejandro vs. Pablo, pareja y ex pareja de Mayka, respectivamente. Quería averiguar el actual novio de la concursante de ‘La isla de las tentaciones 2’ si su ex seguía sintiendo cosas por ella. «Yo le tengo un cariño increíble. No siento más que eso y respeto por ella. No he venido con ninguna estrategia de intentar nada, aunque en la furgoneta de camino a la villa dijo que no pondría la mano en el fuego por ella misma. Y al ver cosas tuyas, ha tenido dudas. Ahí dentro soy su apoyo, pero fuera deberías serlo tú. ¿Y sabes a quién llama cuando se pelea contigo? A mí. Que me ha dicho que eres híper mega celoso». «Yo no voy a entrar en ese juego, yo te voy a decir que Mayka está muy bien conmigo y que si no está contigo es por algo; replantéatelo», le ha contestado Alejandro, si bien ha reconocido que sí es muy celoso; ’red flags’. «Eso es lo que me jode, que la estás cohibiendo», le ha recriminado Pablo cabreadísimo. «Mayka forma parte de mi vida y quiero lo mejor para ella», ha rematado Pablo. La audiencia ha hablado: que vuelvan y adopten a Rosito Junior.

Otro de los grandes giros de ‘La última tentación’ es que Manuel está cayendo bien. Todo compungido, Roberto le ha pedido explicaciones al ex de Lucía por el roneo con su chica, aunque la rabia capaz de transmitir el novio de Andrea es equiparable a la del osito de Mimosín. Bastante suave, el de Cádiz le ha contestado que «no tengo nada en contra tuya, creo que te has quitado un peso de encima y que te mereces algo mejor». «Me gusta que venga de este modo, porque se le ve una persona humilde. Le agradezco que no haya venido atacándome», le ha contestado.

Por último, Christofer ha vuelto a demostrar ante Julián que es de los pocos hombres con derechos de esa isla. Hace unos programas, el tonteo de Fani con el tentador ya le costó una hoguera de confrontación con su novio. Él le volvió a dar una oportunidad ante las súplicas de ella por continuar con la experiencia y la promesa de no cruzar otra vez las líneas rojas, cosa que no ha cumplido. Así pues, antes de reencontrarse con Fani, ha tenido unas palabras tensas con el ‘asunto pendiente’ de su pareja. «Yo puedo entender que en el momento se dejaran llevar, pero ni a Fani le gusta Julián, ni viceversa. No tengo celos de él, en la vida me gustaría parecerme a una persona así». Sin embargo, han acabado por pedir disculpas mutuamente por el calentón dialéctico. «Son muchos momentos de rabia los que llevo acumulando», se ha justificado Christofer. Y los que le quedan al pobre: el siguiente programa se viene una nueva hoguera de confrontación con su novia. Estefaniaaaaaaa 2.0.

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silversolucion

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